La confianza es un puente frágil, que se construye con palabras y miradas.
Sin conocimiento, sin diálogo ni conversación, es un castillo de naipes, que se derrumba sin razón.
La esencia de las personas es un misterio, que se revela en cada gesto, en cada palabra dicha.
Pero cuando se busca manipular, se pierde la esencia, y lo que queda es un vacío, una sombra de la presencia.
No es confianza lo que se impone, sino obediencia, sin pensar, sin cuestionar.
Es pedir que se siga, sin preguntar por qué, sin escuchar la voz del corazón, sin sentir.
La verdadera confianza es un regalo, que se da cuando se conoce, cuando se escucha.
Es un puente que se cruza, con respeto y con amor, donde la esencia de las personas se encuentra, sin temor.
Así que no busques manipular, no busques controlar, sino escucha, comprende, y deja ser.
La confianza es un don, que se da libremente, y se recibe con gratitud, con el corazón abierto.
MarinaDuende ©️
