Pobre del que no aprende
Pobre del que no siente,
pobre del que no aprende.
Y las notas alegran el alma
y la vida es más breve.
Pobre del solitario,
pobre del que se niega
a convivir con el otro,
a compartir la alegría,
se aprende a ser más humano,
y la vida se llena de armonía.
Pobre del que no sueña,
pobre del que no crea,
la imaginación es libre,
y el corazón con fe se ilumina.
Pobre del que no canta,
pobre del que no escucha,
la música es el bálsamo
que cura el alma tuya.
Y al final, solo queda,
la huella de lo vivido,
vive, siente, ama y crea,
que es lo que da a tu vida sentido.
MarinaDuende ©️

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